Diferentes vías, escuelas y estilos del Yoga

Cuando nos adentramos en el mundo del yoga rápidamente nos damos cuenta que en los libros, el Internet, en centros y estudios de yoga ubicados en las ciudades o pueblos en los que vivimos se nos habla acerca de diferentes vías, escuelas o estilos de Yoga.

En este artículo intentaré abarcar desde los más clásicos o tradicionales hasta los más contemporáneos, pero como es un tema realmente extenso lo haré en dos entregas, así que espera una segunda parte.

Antes de entrar en materia, para sintonizarnos con el tema nos será de ayuda partir de la repuesta a la pregunta ¿Qué es el Yoga? y que también podrás leer con mayor detalle en mi artículo anterior.

La raíz de la palabra Yoga es el término sánscrito YUJ, que se puede traducir como UNIÓN. En este sentido la palabra YOGA se puede entender como la unión del ser material con el ser espiritual, del individuo con la Divinidad; o del Cuerpo, la Mente y el Espíritu.

En este primer caso la palabra Yoga se utiliza para hacer referencia a un estado que se quiere alcanzar. El estado de UNIÓN.

La palabra YUJ es la misma raíz de la palabra YUGO, ese artefacto que se utiliza para unir y mantener unidos a dos bueyes a una herramienta con la que se prepara la tierra para sembrar, lo que comúnmente se conoce como el arado con bueyes. Esto sugiere también que el Yoga lleva implícito en su significado un proceso de preparación que involucra el uso de algunos medios o herramientas para alcanzar su objetivo.

Esta última idea que asimila al Yoga a una herramienta o técnica para la preparación del suelo que se va a sembrar, es fundamental para quienes estudiamos y practicamos yoga, ya que nos ayuda a entender que cada una de las prácticas que se nos proponen dentro del Yoga, son un medio y no un fin en sí misma.

En este caso la palabra Yoga se emplea para definir al conjunto de técnicas y prácticas a través de la cuales podemos alcanzar ese estado de Unión del que venimos hablando.

Foto cortesía de Freepik

También vale la pena recordar que según nos dicen los antiguos sabios del Yoga, es en este estado de Unión que se consigue, a través de esta técnicas, la dicha o felicidad absoluta. Una plenitud permanente que solo se consigue cuando hacemos contacto con el espíritu, que según la filosofía del Yoga es nuestra verdadera naturaleza.

Y la razón por la cual nos encontramos desconectados de nuestra naturaleza espiritual, según nos explica esta filosofía, radica básicamente en la forma en que opera la mente humana. Sus mecanismos facilitan que nos identifiquemos con el mundo material y nos vuelve ignorantes de nuestra verdadera naturaleza espiritual.

Es por lo anterior que la definición de Yoga que a mí me gusta más emplear es la que dice que:

El Yoga es un conjunto de prácticas que nos permiten superar las dificultades de la mente para experimentar nuestra verdadera naturaleza espiritual.


Dentro de este marco de ideas empecemos a hablar de las diferentes vías, escuelas y estilos de yoga.

Partamos primero de la tipología o clasificación más antigua, la que nos habla de 4 vías, caminos o senderos del Yoga. Esta clasificación se encuentra en parte de los textos sagrados del Hinduismo y de la filosofía del Yoga. Sin embargo, es Swami Vivekananda, uno de los primeros maestros hindúes que vino a occidente, quien se refirió claramente a esta clasificación a finales del siglo IXX.

Estas 4 vías o caminos del Yoga son:

Raja Yoga

Jñana Yoga

Karma Yoga

Bhakti Yoga

Estas 4 vías del yoga, tienen el mismo objetivo, pero digamos que las técnicas que emplean para conseguirlo son distintas. ¿Cuál es el objetivo? Superar las dificultades de la mente para que podamos experimentar nuestra verdadera naturaleza espiritual, la UNION con lo Divino.

Hablemos un poco de cada una de estas 4 vías:

Comencemos por el Raja Yoga. Raja se puede traducir del sánscrito como Real, que tiene que ver con los reyes, o con algo que tiene la jerarquía más alta.

Existen diversas teorías de porqué se utilizó este calificativo de Real para nombrar este conjunto de técnicas, algunos dicen que esta vía fue considerada en algún momento la mejor de todas, la vía suprema, otros comentan que fue nombrada así porque era el camino que transitaban los reyes cuando se entregaban al desarrollo espiritual.

En todo caso, lo que caracteriza a esta vía es que sus técnicas fueron concebidas para conocer, controlar y trascender la mente. Es por eso que también ha sido llamado el Yoga Mental o el Yoga de la Meditación.

Esta vía propone como estrategia el aquietamiento de la mente, la restricción de las fluctuaciones mentales, que no son otra cosa que los pensamientos, las emociones, los recuerdos, ideas, juicios y percepciones.

Para el aquietamiento de la mente se nos recetan diversas prácticas, todas dirigidas al perfeccionamiento de la meditación.

El Raja Yoga por excelencia es el Ashtanga Yoga que sistematiza el sabio Patanjalí en su texto de los Yoga Sutras en donde prescribe 8 pasos o técnicas que nos llevan precisamente a la restricción de la actividad mental para conseguir la Unión con la Divinidad.

Sentarse a meditar de forma efectiva sin un cuerpo y una mente saludables y controlados a voluntad, es realmente difícil para la mayoría. Es por ello que esta senda contempla prácticas preparatorias, y es aquí en donde aparecen las técnicas más conocidas como las posturas que en sánscrito se llaman Ásanas, los ejercicios para el control de la respiración y de la energía que se les llama Pranayamas; la introspección, la concentración y la meditación, todo esto acompañado de un marco ético, constituido por lo que se conoce como Yamas y Niyamas.

Hablemos ahora de la segunda vía la del Jñana yoga.

Jñana puede traducirse del sánscrito como sabiduría y conocimiento. Así que el Jñana Yoga es el Yoga del conocimiento.

La principal práctica en este camino es el estudio de los textos que recogen todo este conocimiento del Yoga. El practicante se entrega por completo al estudio, la reflexión y la meditación; leyendo una y otra vez, hasta experimentar la conexión real con estas enseñanzas y en definitiva con Dios. O como se suele decir de forma más poética, hasta disolver el velo de la ignorancia que lo hace creer una entidad separada de la divinidad.

Se dice que esta es una senda muy difícil, porque requiere de gran fuerza de voluntad e intelecto. Es un camino de renuncia, el practicante vive para el estudio y la reflexión sobre lo leído.

Hay Jñanis o Jñana yoguis de diversas escuelas, pero en todo caso son aquellos que se quedan en los monasterios o ashram metidos por muchas horas en los libros. Son los intelectuales.

Veamos de qué trata la vía del Karma yoga

Karma se traduce del sánscrito como acción, también puede significar servicio. Así el Karma yoga es el Yoga de la Acción o del Servicio.

Es un camino hacia la Unión con lo Divino, a través de la práctica de acciones desinteresadas. Que pueden implicar desde ayudar a otros seres o cualquier otra acción que se decida realizar o le sea requerida ofrendando sus frutos a la Divinidad, sin esperar ganancias o recompensas.

El practicante aprende a mermar o a hacer insignificante su ego y a magnificar su conexión con el plano espiritual.

El karma yogui se encuentra por lo general inmerso en el mundo material ayudando a otros, se entrega al servicio y a las acciones humanitarias.

La cuarta senda es el Bhakti yoga

Bhakti suele traducirse como Devoción o Amor Divino, éste es entonces el Yoga de la Devoción.

Es la vía en la que el practicante se motiva principalmente por el poder del amor y ve a Dios como la personificación del amor.

Se entrega a Dios principalmente a través de la fe, la adoración, la oración y el ritual. Canaliza y transforma sus emociones por medio de la devoción o amor incondicional a Dios.

El Bhakta o Bhakti Yogi suele entonar o cantar alabanzas a Dios y repetir sus diversos nombres de forma repetida como práctica, lo que popularmente llamamos chanting. Leen y escuchan la lectura de los texto que recogen la filosofía védica, ofrecen sus alimentos y hacen servicio desinteresado como ofrenda a Dios.

De los movimiento más icónicos del Bhakti Yoga veremos a los Hare Krishna. Pero en occidente también son muy conocidos Maestro espirituales famosos que siguieron a Nim Karoli Baba como RAM DAS y KRISHNA DAS el cantante de kirtan que popularizó en occidente el Hanuman Chalisa.

Fíjense que la distinción entre estas 4 vías de cierta manera obedece a las diferentes tendencias o temperamentos humanos que podemos conseguir, o a los tipos de personalidades.

Los que se sienten atraídos por la práctica física y la meditación, les caerá como anillo al dedo, alguna forma de Raja yoga.

A los filósofos e intelectuales, les llamará la atención el Jñana yoga.

A los que les atrae el servicio y la actividad humanitaria se inclinarán por alguna forma de Karma yoga.

Y a los emotivos, los amorosos, a los dados al ritual y a las alabanzas, les atraerá con seguridad el Bhakti yoga

Ahora bien, este tema de las vías clásicas de yoga no estaría completo si no hablamos de lo que más recientemente se ha añadido como una quinta vía, el Hatha Yoga. Cuando digo más recientemente, estoy hablando de la edad media para acá.

Hatha se puede traducir del sánscrito como forzado, así que pudiera traducirse como el Yoga Forzado.

En este caso, se podría decir que el término Hatha Yoga lo propone como una vía que encausa al practicante, de manera forzada, al objetivo del Yoga.

Hay algunos que explican que es la combinación de las palabras Ha y Tha, en donde Ha significa Sol y Tha Luna, pero no en sánscrito sino en algún otro idioma de los numerosos que se manejan en la India.

Ha – Tha (Sol y Luna, Shiva y Shakti, Divino y Material, Prana y Apana, etc.) sugiere entonces la integración de los pares de opuestos para la realización del Ser.

Los textos en que se fundamenta el Hatha Yoga hacen énfasis en la descripción y explicación de las técnicas de posturas (Asanas), de control respiratorio (Pranayamas y Bandhas), de limpieza y depuración (Kriyas), de concentración y meditación.

Hay quienes no consideran al Hatha Yoga como una quinta vía, si no que lo ubican dentro de la vía del Raja Yoga, debido a que el principal texto que lo fundamenta, el Hatha Yoga Pradipika, indica que es un camino preparatorio para el Raja Yoga.

Para ir concluyendo, les diré que hoy en día, podemos encontrar un gran número de escuelas y estilos de yogas, las hay de corte tradicional que se podrían ubicar dentro de alguna de estas vías clásicas, pero también hay muchos otros estilos sobre todo los más modernos que tienden a tomar de una y otra vía para hacer su propia aproximación.

Pero recuerden, todos estos caminos apuntan a un mismo objetivo. Según el enfoque de cada uno ese objetivo puede definirse como la comunión con Dios, la liberación del espíritu, el contacto con la Fuente Universal de todo lo que existe o como algunos no creyentes en Dios lo han llamado, el Gran Vacío de la existencia.


También puedes escuchar el contenido de este artículo en formato de audio en el Episodio 3 de mi podcast Corriente Despierta
Haz clic en la siguiente imagen para llegar a él!

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