Entendiendo realmente qué es el Yoga y su propósito

Aunque en este momento el Yoga es bastante popular y pareciera que todo el mundo sabe lo qué es, nunca está demás definirlo y aclarar para qué fue concebido.

Creo que si la gente ve el Yoga como lo que realmente es y no solo cómo se ve, su esencia se mantendrá más pura durante el paso del tiempo y quienes se acerquen a él podrán obtener mayores beneficios de su estudio y práctica.

Ciertamente vivimos en un mundo en donde lo visual predomina y determina en gran parte la forma en que vemos y entendemos las cosas. El yoga no escapa de esto, en Internet y sobre todo por las redes sociales podemos ver como ha proliferado la práctica del yoga.

Estudiantes, practicantes de todo nivel y profesores, publicamos fotos y videos haciendo posturas o imágenes relacionadas con esta disciplina. Se promocionan clases, talleres, cursos, hay un gran número de plataformas online que ofrecen clases de yoga y hasta aplicaciones de teléfonos.

Muchas personas se sienten atraídas por el gran componente físico que a la vista se muestra del yoga, lo ven como una disciplina física que los puede ayudar a ponerse en forma, a adquirir flexibilidad y fuerza. Sin embargo, el Yoga no fue concebido como una disciplina física o deportiva.

El yoga tampoco es una religión, aunque puede abordarse como un camino espiritual y sus bases filosóficas se encuentren en los principales textos sagrados del hinduismo. De hecho, muchos se apartan o lo miran de lejos porque observan que quienes lo practican comienzan a recitar oraciones extrañas, que se llaman mantras y a hablar de dioses o deidades desconocidos en occidente.

El yoga no es una secta o un culto en el que se deba seguir a un líder, a un Gurú o maestro determinado, tampoco es obligatorio vestirse, comer o comportarse de cierta forma para poder pertenecer a ese grupo. Aunque filosóficamente se hace énfasis en la adhesión a un maestro o profesor.

A pesar de que en algunos estilos de yoga se hacen posturas en donde el cuerpo se dobla o estira intensamente, se realizan saltos, paradas de manos y de cabeza, el Yoga tampoco es una disciplina acrobática, de contorsionismo o circense. Pero no negamos que hay disciplinas más actuales que han tomado prestadas algunas de sus técnicas, el AcroYoga y el Yoga Aéreo, por ejemplo.

Entonces qué es realmente el yoga?

La palaba Yoga, proviene de la raíz del idioma sánscrito “YUG”, que se puede traducir como UNIÓN, YUGO o ASIR FUERTEMENTE.

En este sentido se ha dicho que el Yoga es la unión del Cuerpo, la Mente y el Espíritu; otros hablan de la unión de la Conciencia Individual con una Conciencia Pura y Universal, o la unión de lo material con lo espiritual o la Divinidad.

Esta acepción nos presenta al Yoga como un estado al que se quiere llegar.

También, partiendo de lo que sugiere la palabra YUGO, que es un artefacto que se utiliza para unir y mantener unidos a dos bueyes a una herramienta con la que se prepara la tierra para sembrar, el Yoga lleva implícito en su significado el uso de algunos medios o herramientas para alcanzar su objetivo.

En este sentido el Yoga se puede definir como un conjunto de técnicas y prácticas que se han concebido para lograr ese estado de unión.

Y una tercera acepción de la palabra Yoga , sería la que lo presenta como un sistema filosófico de la India de origen milenario, que ha sido preservado y transmitidos hasta nuestros días para el beneficio de la humanidad.

Ahora bien, la definición que nos ayudará a entender y a sacar mayor provecho del Yoga es la que alude a él como un conjunto de técnica y prácticas cuya aplicación, con el fin de lograr ese estado de unión, implican un mejoramiento, perfeccionamiento o realización del Ser.

¿Qué tipo de mejoramiento implica el yoga?

Pues del mejoramiento de nuestra condición humana.

Hay algo preponderante, que nos da la condición de humanos dentro del reino animal: Nuestra CONCIENCIA.

La conciencia humana nos permite reconocernos a nosotros mismos, percibir nuestra propia existencia y entorno, y dominar nuestros sentidos.

Los seres humanos no sólo tenemos la capacidad de pensar sino de reflexionar en cómo pensamos y cambiar nuestras reacciones a estímulos externos en función de eso.

¿Qué es lo que podemos mejorar de nuestra Conciencia?

Bueno, para nadie es un secreto que los seres humanos siempre andamos buscando ascender, en nuestra posición, económica, profesional, sentimental, social, académica, familiar, mental, emocional, de salud y condiciones físicas.

Buscamos siempre mejorar, cada quien desde sus perspectivas y preferencias. Hasta el individuo que no hace nada quiere ser cada vez mejor en no hacer nada.

Los antiguos yogis entendieron y comprobaron que esa sed por ascender no se saciaba con las cosas o eventos del mundo material, porque en lo que el hombre obtiene lo que quiere inmediatamente surge otro anhelo.

Y también ocurre que lo que posee o ha obtenido, como todo lo material, cambia o se acaba, y esto mueve al hombre a seguir buscando otras fuentes de satisfacción o plenitud.

Lo otro que comprobaron los antiguos sabios es que esa sed por ascender, esa búsqueda sin fin, solo llegaba a feliz término cuando se entraba en contacto con el campo de la CONCIENCIA PURA. Una dimensión que paradójicamente ellos también comprobaron que reside en nuestro interior y digo paradójicamente, porque nos pasamos la vida buscando afuera.

En palabras sencillas, el nivel de Conciencia con que vivimos y actuamos normalmente, es un estado en donde nuestra verdadera CONCIENCIA está nublada o de cierta forma dormida. Las prácticas y técnica que proponen el Yoga buscan despertar o hacer conexión con esa CONCIENCIA PURA, que también puede ser asimilada al Espíritu o a la Divinidad.

La analogía con el Ciervo o Venado Almizclero

Con mucha frecuencia los maestros de yoga más tradicionales citan este caso real de la vida natural para explicar la situación precaria en la que se encuentra el ser humano, cuya conciencia está nublada, o por decirlo de otra forma, que no ha conectado con su espíritu, con la Divinidad que reside en él.

Este es el caso:

El almizcle es una especie de ungüento con un olor a madera muy agradable, ampliamente utilizado en la industria de la perfumería desde sus inicios, y que es bastante costoso por cierto. Esta sustancia, al menos la de origen natural, se consigue en el ombligo del ciervo almizclero, un venado que vive en las cumbres de las montañas del Himalaya, en la India.

A cierta edad, este ciervo, comienza a exudar por el ombligo un aroma arrebatador, que es el almizcle. Esto inquieta y excita mucho al animal, se desespera y comienza a olfatear bajo los árboles y a lanzarse por todas partes buscando qué produce el aroma.

Finalmente llega a alterarse tanto que se vuelve muy nervioso e inquieto y en su desesperación muchos de ellos llegan a precipitarse por los altos peñascos hacia los valles, en su loco afán por localizar la rara fragancia, consiguiendo con esto hallar solo la muerte inesperadamente.

Y es en ese momento cuando los cazadores se apoderan de ellos y le cortan la bolsa del almizcle para comerciar con ella.

Así mismo, dijeron los antiguos sabios del yoga, anda el ser humano. A medida que crecemos, buscamos la fragante felicidad por donde quiera, pero siempre fuera de nosotros mismos: en los logros externos, laborales, académicos, en la riqueza, en la comida, el sexo, las drogas, en el amor de pareja y pare de contar.

Al final, como decía poéticamente Yogananda, atolondrados, nos precipitamos por los riscos de las soñadas esperanzas hacia las duras rocas de la desilusión y en algunos casos hacia la misma muerte, cuando no logramos dar con la verdadera felicidad que yace oculta en el secreto recinto de nuestras mismas almas.

Pues sí, la visión de los antiguos yogis fue esa, solo conectando con la Conciencia Pura que reside en nuestro interior, la que también puede ser entendida como el Espíritu, el Alma, Dios o el vacío, es que se logra saciar esa ansiedad del ser humano.

Todas las técnicas y prácticas de yoga se basan en el principio de que para poder conectarse con la Conciencia Pura de la que venimos hablamos, es fundamental superar obstáculos que son principalmente mentales.

Cuando se superan esos obstáculos mentales podemos experimentar nuestra verdadera esencia espiritual, la felicidad o gracia permanente, que es independiente de lo material, y que según la filosofía del Yoga es nuestra naturaleza original.

¿Y qué tienen que ver todo esto con las posturas de Yoga?

Las posturas, son sólo una de muchas otras técnicas dentro del yoga, además, es importante que sepamos que no todos las escuelas o métodos que vamos a encontrar dentro del yoga las contemplan.

Cómo técnica yóguica, la práctica de posturas, llamadas en sánscrito Asanas, prepara nuestro cuerpo y mente para seguir avanzando en la vía del yoga y realizar otras técnicas, como los ejercicios del control respiratorio, llamados Pranayama, y otras técnicas de introspección, concentración y meditación que ayudan a seguir depurando la Conciencia.

Aunque no tengamos la inquietud o el deseo de ascender espiritualmente, las posturas son un medio que ofrece innumerables beneficios. Así que es totalmente válido y recomendable su práctica para cualquier persona.

Se ha demostrado con estudios científicos, que la práctica de posturas de Yoga de forma regular, por supuesto acorde con las condiciones particulares de cada quien, genera los siguientes beneficios:

  • Mejora las condiciones físicas de fuerza, flexibilidad y agilidad
  • Corrige malos hábitos de posturas y alivia los dolores causados por éstos
  • Disminuye dolores musculares y crónicos causados por enfermedades como la artritis, osteoporosis y fibromialgia
  • Mejora el sentido del equilibrio
  • Regula la presión arterial
  • Beneficia al corazón y al sistema cardiovascular
  • Incrementa la energía y el vigor
  • Reduce el estrés y la reactividad, favoreciendo la resiliencia, esa capacidad para lidear exitosamente con las situaciones de crisis y regresar rápidamente a la estabilidad emocional
  • Disminuye la tensión, la ansiedad y las preocupaciones; y
  • Causa sensación de bienestar, mejora el autoestima y la empatía con los demás

Aspectos fundamentales dentro de los diferentes tipos de yoga

Hay diferentes enfoques dentro del Yoga, dependiendo de la escuela o estilo de yoga, predominarán algunas prácticas más que otra, entre esas prácticas comúnmente están las posturas, pero también las buenas acciones, el canto de mantras, la meditación, las abstinencias, depuraciones y ayunos, e inclusive, el estudio profundo de los textos que recogen estas enseñanzas es una práctica yóguica.

Pero como concluye el maestro español Ramiro Calle en varios de sus libros, todos las aproximaciones del yoga, de una u otra manera procuran tres aspectos fundamentales:

1) El establecimiento de una ética genuina, tanto para con los demás como para con uno mismo, y vaya que esto es bien importante en nuestros tiempos en que la estructura de valores se ha debilitado tanto

2) El entendimiento y desarrollo de la mente, como ya hemos dicho para superar los obstáculos mentales que nos impiden experimentar nuestra verdadera esencia; y

3) El desarrollo de la auténtica sabiduría o auto-realización, que es esa expansión de conciencia o conexión con la Conciencia Pura de la que hemos venido conversando.


También puedes escuchar el contenido de este artículo en formato de audio en el Episodio 2 de mi podcast Corriente Despierta
Haz clic en la siguiente imagen para llegar a él!

Un comentario en “Entendiendo realmente qué es el Yoga y su propósito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s