Hablando sobre Libros de Yoga: Ashtanga Yoga, The Practice Manual por David Swenson

David Swenson es uno de los pocos occidentales que aprendieron el sistema de Ashtanga Yoga completo, tal como fue enseñado originalmente por Sri K. Pattabhi Jois, incluidas todas las series de posturas (asanas) y prácticas de control respiratorio (pranayama). Actualmente, David es reconocido como uno de los principales practicantes e instructores de Ashtanga Yoga del mundo, la forma en que enseña, según muchos, se caracteriza por un estilo solidario y compasivo que procura hacer accesible a todo tipo de personas y niveles de proficiencia el sistema de Ashtanga Yoga.

Libro disponible en en el sitio web oficial de David Swenson Ashtanga.net y en Amazon.com

Adquirí el libro titulado «Ashtanga Yoga. The Practice Manual» escrito por David Swenson, hace unos 5 años atrás, su primera edición es del año 1999. Desde que lo tengo lo consulto con regularidad, sin embargo, fue cuando comencé a dar clases que se convirtió en uno de mis libros de cabecera y es que tiene la valiosa particularidad de que para cada postura, e inclusive para las transiciones, David nos explica y muestra con fotos, no sólo la postura o transición en su nivel más avanzado, también presenta entre dos o más variaciones, para diferentes niveles de ejecución o condiciones de flexibilidad y/o fortaleza.

Vista de páginas del libro en donde se muestran variaciones de la postura Padangusthasana

Como les comento esta particularidad del libro es sumamente valiosa para quienes damos clases, pues nos dota de mayores herramientas a la hora de introducir una postura de forma progresiva y segura para principiantes o personas con movilidad reducida, ya sea por alguna condición personal, lesión o a razón de la edad. Además, para la construcción de nuestra misma práctica es genial, ya que no siempre tenemos la misma agilidad, flexibilidad y/o fortaleza a lo largo de nuestra vida, inclusive, a veces nos lesionamos y nos toca modificar posturas, y todas estas variaciones están disponibles para que sigamos practicando con gentileza y nos beneficiemos de los efectos terapéuticos de esta práctica.

Vista de páginas del libro en donde se muestran variaciones de la postura Marichyasana C

Otra de las características del libro que lo hace muy práctico como manual de consulta, inclusive para ser usado en plena práctica, es la forma en que está empastado, trae portada y contraportada de tapa dura y sus páginas se encuentran unidas por un espiral que permite abrirlo de par en par en el suelo con pocas probabilidades de que se maltrate, tal como se muestra en las fotos de arriba.

En cuanto a su contenido, se pudiera decir que tal como asegura el autor al inicio, este libro es una guía para la práctica que podemos seguir para construir de forma gradual y segura una práctica de yoga personal, en base al sistema del Ashtanga Yoga según la tradición fundada por K Pattabhi Jois. Tiene más de 650 fotos, a través de las cuales se explican una a una las posturas de la primera y segunda serie del método, además de una buena cantidad de variaciones.

No es un libro profundo a nivel filosófico, aunque sienta como bases del sistema las 8 ramas descritas por Patanjali en los Yoga Sutras. Como se sabe el nombre Ashtanga Yoga se traduce del sánscrito como el Yoga de las 8 ramas (Ashta = Ocho, Anga = Ramas). Y a partir de allí el autor de manera muy sucinta nos habla de Yama, Niyama, Asana, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi. Para esto emplea el símil de comparar el sistema y su desarrollo con un arbol cuyas ramas van naciendo y creciendo a través del tiempo por medio de la práctica continua y paciente.

Swenson también se detiene a explicar, de manera sencilla pero no por eso incompleta, lo que él llama las herramientas básicas que permiten que una práctica de posturas de yoga vaya más allá de un ejercicio meramente físico, a saber: 1) La respiración, inspirada en la técnica de respiración llamada «Ujjayi»; 2) Los Bandhas o bloqueos energéticos; 3) El Vinyasa, que él explica como el flujo dinámico entre posturas en donde combinamos cada movimiento con una fase de la respiración; y 4) El Drishti, la mirada enfocada en un único punto en cada postura.

Luego de los aspectos básicos, el contenido del libro sigue con las explicaciones detalladas de la Primera y Segunda Serie, inicia con los Saludos al Sol, luego continúa con las Posturas de Pie y al culminar, se abre un espació para explicar cómo se entra a las Posturas de Piso de la Primera Serie, a este capítulo lo llama «Aplicando Física de Vuelo». Luego la explicación continúa con las dos primeras posturas de la Primera Serie, Dandasana y Pascimattanasana, para inmediatamente hacer nuevamente un stop y dedicar varias páginas para explicar 4 alternativas de Viyansas para hacer entre postura y postura, según el nivel del practicante. Al terminar las explicaciones de las Posturas de Piso, inician las explicaciones de las posturas de la Segunda Serie y al terminar, pasa a la Secuencia Final, que como se sabe es la misma para ambas series.

Quienes practicamos Ashtanga con la guía de profesores o prácticante más jóvenes, veremos claramente algunas diferencias en la secuencias, en la Primera Serie por ejemplo: hacemos sólo 3 versiones Uttitha Hasta Padangusthasana en vez de 4 como indica David, 2 versiones de Pascimattanasana en vez de 3, 2 Baddha Konasana en vez de 1. En la Segunda Serie, este manual nos indica que hagamos las Posturas de Pie hasta el final para iniciar con las propias de la Segunda Serie, mientras que actualmente hacemos sólo hasta Parsvottanasana, el manual también señala que se hace Vrscikasana (Postura de Escorpión) después de Karavandasana, lo cual no se estila hacer actualmente.

Lo último que nos ofrece este buen Manual Práctico de Ashtanga Yoga es lo que David Sweson llama «Short Forms» o Secuencias Cortas, y esto es algo que para mí hace muy valioso el libro, ya que muchas personas piensan, incluyéndome a mí cuando me estaba iniciando en esta práctica, que el Ashtanga Yoga es un sistema rigurosamente estricto en cuanto a la secuencia de posturas y su proceso de aprendizaje. En este capítulo David, haciendo acotación de que esto fue una libertad que se tomó basada en su experiencia, nos presenta tres alternativas de Secuencias Cortas o Abreviadas de la Primera Serie: de 15 minutos, de 30 minutos y de 45 minutos. Esto es genial, porque no siempre tenemos de 90 a 120 minutos para hacer toda la Serie, abreviando de esta manera la secuencia, podemos encajar nuestra práctica aun en los días en que nuestra agenda esté muy apretada. También son ideales para prácticas guiadas de principiantes, permitiéndoles experimentar de forma abreviada el flujo de energía de una práctica que pasa por todas las etapas de la Serie completa.

Vista de las páginas del libro en donde se muestra la Secuencia Corta de 45 minutos

Por cierto que recientemente participé en un Festival de Yoga en mi ciudad, el Tepuy Yoga Fest a beneficio de algunas de nuestras comunidades indígenas más vulnerables. Los organizadores del evento me dieron 60 minutos para guiar una clase, como el Método que practico y comparto es el del Ashatanga Yoga, eche mano de la Secuencia Corta de 45 minutos de David Swenson, y quienes asistieron pudieron disfrutar en ese espacio de tiempo, de la magia de esta efectiva práctica, incluyendo una breve reseña de los aspectos básicos de la misma. Les dejo algunas imágenes del evento a continuación.