Consideraciones de actualidad sobre el Ashtanga Yoga fundado por Sri K Pattabhi Jois

El Yoga tiene por lo menos 3 mil años de antigüedad, ha tenido cualquier cantidad de enfoques, pero siempre ha sido un conjunto de técnicas ascética o soteriológicas. Es decir, medios a través de los cuales conectarse con una fuerza superior, que puede ser vista como Dios para las visiones teístas; o como la Gran Causa o Fuerza Universal de donde viene y retorna todo lo que existe, para quienes no creen en un Dios. Son técnicas para la transformación, mejoramiento y evolución del Ser Humano.

Puede ser visto como una herramienta, y recuérdese que una cosa es la herramienta, y otras son el uso y la intención con que se emplean. Un bate se puede utilizar para jugar béisbol, pero también como un arma letal.

Hay mensajes y conocimientos tan poderosos que independientemente de cómo sean presentados, de alguna manera su esencia siempre permea; como el mensaje de Jesús, el de Sócrates, o la belleza y genialidad en obras como las de Leonardo Da Vinci. Todos ellos personas criticadas en sus épocas.

Siento que con el Yoga pasa lo mismo, como ya dijimos puede que tenga más de 3 mil años, sin embargo, lo que se conoce como el Ashtanga Yoga o Yoga Clásico, fue sistematizado por Patañjali en algún momento entre los siglos 200 y 400 de nuestra era, en su obra Los Yoga Sutras. Cada maestro posterior le ha dado una forma o apariencia según su aprendizaje y experiencia, pero su esencia y su poder permean con la práctica sin importar como se presente. Y eso es totalmente comprobable por la vía de la experiencia personal.

También es claro que todo está en constante cambio y las formas en que se practica y enseña yoga no escapan a esto.

Sri K Pattabhi Jois guiando la Primera Serie – Imagen tomada del conocido video de Yoga Works filmado en 1993 disponible en YouTube

En el Ashtanga como lo enseñó Sri K. Pattabhi Jois (KPJ) , repetimos y repetimos secuencias de posturas y para quienes tenemos años practicando, en esto radica una gran magia. Nos hace transcender lo físico y el plano de las formas de manera efectiva, trabajamos el desapego, la paciencia y los estados de inconformidad atados a nuevos retos y deseos, nos permite auto observarnos y conocer nuestros patrones mentales y de reacción, y a partir de allí modificarlos en pro de nuestro mejoramiento y trascendencia.

No obstante lo anterior, puede que encontremos cosas en el método que se puedan mejorar o adaptar según la condición particular de cada quien.  Por ejemplo,  a nivel de articulaciones puede que moverse de la misma manera por mucho tiempo nos traiga algunas descompensaciones. Y ciertamente, habrá posturas que según alguna condición son perjudiciales. Pero es que nadie ha dicho que se deba maltratar o violentar el cuerpo para seguir el método, todas las posturas se pueden adaptar y las series mismas se pueden modificar y aun así seguir el método, cuyos fundamentos son: Respiración, Postura y Mirada enfocada (Drishti); y la práctica diaria disciplinada.

Claro que moverse de otras maneras de vez en cuando puede ser provechoso, y cada vez, tenemos al alcance más información, herramientas y métodos para complementar, para adaptar y variar nuestra práctica, para nutrirla en función de lo que nos presta a cada quien en base a la experiencia propia. Y con esto doy mi punto de vista, sobre si puede ser perjudicial el método del Ashtanga Yoga, como ya dije antes, es una herramienta, y muy poderosa por cierto; la forma en que la usemos y la intención con que empleamos esta herramienta, determinará sus efectos o resultados.

Sharath Jois junto a su abuelo Sri K Pattabhi Jois – Foto extraída de Internet

Con respecto a las acusaciones de abuso sexual a KPJ quiero decir, que si para él ciertamente hubo conciencia y entendimiento acerca de las acciones de abuso sexual por las que se le acusan, desde mi marco ético son inaceptables. Sin embargo, hay muchos factores con relación a los casos que se presentan de KPJ, que me impiden juzgarlo de manera definitiva, entre ellos:

1) Las denuncias que se hacen son póstumas, y esto impide que la persona acusada se defienda por sí misma;

2) Las fotos y videos que se muestran, para mí apreciación, realmente no son suficientes pruebas, ya que a mí misma me han tomado fotos recibiendo y haciendo ajustes en esas mismas posturas y hay ciertos ángulos que se prestan a confusión;

3) La estadística es mínima, de cientos de personas que recibieron ajustes de Pattabhi Jois, sólo han salido a luz casos concretos contados con los dedos de una mano;

4) El estado psicológico de la persona que recibe el ajuste juega un papel preponderante en su apreciación de los hechos, lamento mucho el dolor que han sufridos las víctimas de estos controvertidos casos, pero es un punto que también es válido evaluar;

5) El ajuste de Mula Bandha del que se habla, en donde se presiona el suelo pélvico (el perineo), si es hecho sin ningún morbo, me parece que dentro de un plano estrictamente técnico es válido. Si existe consentimiento del alumno, así lo entiende y la cultura de profesor y estudiante, no dan paso a una interpretación errónea.  Tal como cuando el médico ginecólogo le palpa las mamas a una paciente mujer, o un urólogo realiza un examen de próstata a un paciente hombre;

6) Pienso que muchas de las posiciones de Ashtangis de renombre que se han distanciado de la imagen como maestro de KPJ pueden estar influenciadas por todo un movimiento mundial que condena a alguien a penas otra persona dice que la abusó sexualmente, hay mucha sensibilidad en el tema y ciertamente se siente más cómodo, frente a la duda, ponerse del lado del bando que está siendo más apoyado por la opinión pública del momento.

Particularmente le sigo teniendo un gran respeto, profunda gratitud y respeto a KPJ, y para mí, aun en el caso de que el comportamiento del que se le acusa sea cierto, esto no le resta nada al poder del método que enseñó. Es algo que ocurrió, errar es de humanos, y con esto no pretendo minimizar la gravedad del caso, si no apuntar a que podemos valernos de su revelación para hacer algo al respecto y evolucionar, o no es a través del error y el fracaso que se catapultan las adaptaciones y los cambios evolutivos, es en eso que se basa la sobrevivencia de las especies.

Juzgar es un juego peligroso, yo prefiero observar, ampliar mi visión y buscar a partir de allí el aprendizaje o la transformación que permita mejorarme a mí y a los que me rodean. Aunque a veces, algunos tengan otra percepción, nos toca aceptar y seguir nuestro camino porque también se trata de que cada quien está en su proceso y si bien algunas veces coincidimos, otras no.

Sharath Jois sucesor de K. Pattabhi Jois en el nuevo Sharath Yoga Center – Foto tomada de Internet

Ahora bien, de este episodio hay mucho que aprender y medidas que implementar para seguir avanzando, adaptándonos y evolucionando, no solo por parte de los profesores también por parte de los alumnos, entre las posibles medidas a implementar que se me ocurren sugiero las siguientes:

– Cómo alumno procurar comprobar vivencialmente al profesor, ver al profesor como un ser humano, recordemos que errar es de humanos, no se debe aceptar porque sí, si algo incomoda se debe hablar y si no hay acuerdo, al menos se puede acordar en no estar de acuerdo.

– Cómo profesor esforzarnos por estar muy atento a las reacciones del alumno, no solo con relación a los ajustes también a cualquier respuesta o retroalimentación.

– Realizar ajustes siempre con el consentimiento previo del alumno, el profesor debe intentar primero dar direcciones verbales, sin tocar, y sólo si el alumno lo ha consentido, realizar el ajuste.

– Restringir en lo posible la captura de fotos del profesor ajustando. Algunos podríamos solicitar a los alumnos que antes de publicar fotos en las que estemos ajustando se nos pida nuestro consentimiento, para poder evaluar lo de los ángulos comprometedores. Deberíamos poder hablar de esto abiertamente con nuestros alumnos.

– Los Centros de Yoga con varios profesores podrían idear mecanismos de denuncia o comunicación, para que los practicantes puedan comunicar si observan alguna irregularidad. Y propiciar el acercamiento de ambas partes, con la ayuda de un moderador imparcial, para conversar y aclarar cualquier situación en donde haya podido haber algún malentendido.

– También es importante cuidar el respeto al profesor, a su experiencia, a su servicio, siendo cautos antes de juzgar o darle rienda suelta a acusaciones sin fundamentos.

– Quienes difundimos el Yoga debemos reforzar que el Yoga son técnicas poderosas cuya efectividad y validez, van más allá del comportamiento o reputación de cualquier personaje.

Puedo concluir con la siguiente reflexión, contar con un método efectivo, tiene un gran valor, más cuando ha sido comprobado por la experiencia personal de muchos antes que nosotros, y luego en base a nuestra vivencia. Podemos buscar como adaptarlo a nuestras necesidades reales, pero sin perder de vista los elementos que hacen que el método funcione. Todo es adaptable y mejorable, siempre que eso implique agregar beneficios, no mermarlos. Así mismo, con el afán de cambiar el método, nos debemos cuidar de comenzar a llamar Yoga a lo que no lo es. El Yoga es un patrimonio mundial de la humanidad, por lo que también debe haber ánimos de conservar su esencia, de manera que muchas más generaciones puedan beneficiarse de estas técnicas, que son mucho más que posturas. La práctica de estas técnicas tienen el poder de hacer que el ser humano tenga cada vez mayor lucidez, visión clara, ecuanimidad y paz mental, y sin duda todo esto apunta a garantizar en gran medida la subsistencia de nuestra especie, en equilibrio y armonía con todos los demás seres y ecosistemas del planeta.